Memi Martinez: Art, Passion & Force

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Baila y canta mientras pinta, termina su mural y se pone a saltar, le saca fotos a las personas que miran sus grafitis y les regala stickers a los curiosos que pasan por la zona. Su motor de trabajo es la pasión, no la especulación. Su prioridad es la calidad y autenticidad antes que el dinero por ganar o el tiempo que le requiera. Y, si de fetiches se trata “bueno, el cigarrillo de recreo es clave.”

Maria Emilia Martínez nació con la vocación de comunicar arte en todos sus formatos y estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes “Dr. José Figueroa Alcorta” ya que cree que lo técnico es una herramienta para expresar su imaginación. Ya con el pseudónimo de Memi (M+Emi), conocida por pintar en festivales cordobeses (como el Cosquin Rock) y con titulo en mano (como Técnica Superior de Artes Visuales) en 2016, voló hacia al norte y más precisamente a Estados Unidos para trabajar en la Feria internacional: Miami Art Basel. Un viaje de ida con infinitas escalas.

“Ser artista no creo que sea una elección sino más bien una realidad asumida. De chica quería ser cantante, después diseñadora de moda y me encontré queriendo ser artista visual mientras cursaba la carrera de Bellas Artes. No me costó mucho al principio pero a medida que voy creciendo se va volviendo un lindo desafío porque hay que perderse de cosas para ganar otras, beneficiarse en el errar, desarrollar una autoconfianza para seguir, estar atenta para aprender de otros y auto superarme. Toda profesión supone un camino difícil pero cuando va acompañado de una vocación, se hace más ameno.” empieza contando desde Wynwood. Este trendy Art District de Miami es su segunda casa, después de haber estado dos meses en Europa participando para diferentes proyectos culturales que tienen como principal modalidad el graffiti.

Sus grafitis tienen como denominador común: la figura femenina, la traza materna, el entretenimiento, el valor de las letras, las extremidades corporales y la mirada al pasado que busca entender el presente.

Al preguntarle si siente una suerte de “misión” con su arte, responde “No siento ninguna responsabilidad; y si me llego a ver condicionada por el entorno en lo que voy a crear, paro y me hago un llamado de atención. Nadie necesita de mi. Dicho esto, en el ambiente del street art hay mayoritariamente hombres, como en muchos ambientes. Me gusta que las mujeres vean como le saco provecho a esa realidad, y de algo que podría ser mi contra lo llevo a mi favor. Y que los hombres vean también” mientras se ríe con sus características carcajadas.

Después de viajar por Estados Unidos, España e Inglaterra, Memi no pierde su tonada y esencia cordobesa respondiendo que con sus murales siempre hay algo de índole psicológico o filosófico que juega a esconder, a veces se burla de cosas, crítica realidades o expone teorías ilustradas; casi siempre mezclando lo femenino en lo masculino.

Su energía es unisex, especialmente al pintar con grandes graffiteros como Xupet Negre, Pez Barcelona, Slomo en eventos inmensos como el Sonar Festival o el Mos Islas Canarias.


Memi está rodeada de artistas que viven del arte, todo un tema en este ámbito. A la pregunta “se puede vivir del arte” ella responde: “poder se puede, el tema es como uno quiere vivir. Personalmente quiero crecer muchísimo más y no solo por la tranquilidad monetaria que eso supone, sino más bien para poder realizar proyectos cada vez más desafiantes y llevar a la realidad ideas que hoy con mi trayectoria son impensables.”

Sus posteos en Instagram definen su locura remixada por la cultura del lugar, la conexión con el espacio y el vínculo que tiene con las personas que la rodean. La hospitalidad, la generosidad, el amor, la amistad, la unión, la fraternidad y la empatía son sus principales valores que lleva a todos lados consigo misma.

“De los lugares donde voy pintando lo que más queda en mi interior es la gente: los locales que habitan el barrio donde pintó, turistas que están de paso, los que viven en la calle…. los habitantes. Todos tienen algo para decir, con historias, gestos o silencio me dejan algo.” explica compartiendo su brillo interno.

Con 24 años, Memi todavía tiene una larga carrera con proyectos a corto y largo plazo. Los más próximos son: la organización de un evento con grafiteros locales en Córdoba, la participación en un evento de artistas urbanos en Buenos Aires; la vuelta a Miami para el festival de Art BASEL; y, luego, la intervención artística en Detroit: una lista de sueños pintados.

 

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