Barrilete argentino en tierras catalanas

0
739

 

Cómo se vivió el Mundial en la ciudad con más fanáticos argentinos: Barcelona.


Ver un partido de la Selección de tu país en otro lugar que no sea el propio es un poco extraño, pero no tanto si hablamos de Argentina y sus 1.900.000 de emigrantes desparramados por el mundo.

Por Victoria Agulla Tagle

Eran las cinco de la tarde, el sol quemaba la arena de la Barceloneta en la mejor hora para estar en la playa más popular de Barcelona. Pero ni siquiera la temperatura del Mediterráneo superaba la del fuego sagrado de cada argentino. En esta ocasión, jugaba Argentina contra Croacia. Tres horas antes del partido, todos los argentos estaban camino a los bares donde  más compatriotas los esperasen, y uno de ellos era La Ovella Negra del Poblenou. Carrer de Zamora no era más una calle, sino una ola albiceleste, que parecía más la fila a un show de los Rolling Stones con largas colas, fanáticos pintados y una euforia total, que a un partido de fútbol, y más precisamente al segundo de la primera ronda del Mundial.


Es que España es el país con mayor población argentina no solo de Europa sino del mundo: 250.000 argentinos. 140.000 tienen la doble nacionalidad. Bastante más de un tercio viven en Cataluña. Por comunidades autónomas, Andalucía es la segunda con más residentes argentinos (especialmente en Málaga), Comunitat Valenciana, en tercer lugar, mientras que Madrid es la cuarta.

Evidentemente, en Cataluña es en donde el campamento argentino estuvo más pendiente del crack del Barcelona.

En esta hilera de hinchada se escucharon algunas voces que no decían “mierda” sino “collons”, al quejarse por la larga espera para recibir la pulsera que les permitía entrar a una sala inmensa en donde retumbaban canciones argentinas. De repente, conversaciones en un idioma muy parecido al español (que no llega a serlo) coparon los grupos de argentinos; si, había una banda de catalanes esperando que sean las ocho para ver a la Selección Argentina, o mejor dicho, a Lionel Messi.

La realidad es que cualquier aficionado del Barça quería que gane Messi, porque consideran que es el mejor del mundo y creen que una copa mundial era la mejor forma de coronarlo. Messi es el jugador más importante de la historia del club barcelonés y el equipo ha girado catorce años en torno a él. Por eso, a los blaugranas les molesta pensar que en Argentina se pone en duda a Messi, porque saben que el 10 es increíble. En Barna, la mitad más uno es del Barcelona. “Ya somos más de Messi que del Barça” afirma convencido en Twitter un catalán que ama al jugador argentino de 31 años.

 

Cuando Messi no hizo goles contra Croacia, se entristecieron. Pero unos días después, contra Nigeria, su dios les dió el gusto y, entre choripanes, empanadas, entrañas, birra, y fernet, los catalanes gritaron el gol de Messi más que muchos argentinos.

Definitivamente, en este mundial, una buena parte del pueblo català no solo iba por Argentina sino que también rechazaba a España. Prácticamente, el apego por la nación española ha decaído por haber menos jugadores del FCB, y por la tensión política que ha influido mucho en que la gente en esta región se haya desvinculado totalmente con el país espanyol y ese contagio mundialista haya desaparecido, por lo cual, a los separatistas no les motivaba ver a España con la Copa del Mundo. Porque en Catalunya, en general, hay dos tipos de independentistas: los de toda la vida, de familia catalana y los que buscan independizarse por todo el conflicto político actual.

La reciente eliminación de España al perder contra Rusia, se vivió con bastante indiferencia; sin banderas españolas, ni gente llorando como en la Argentina recién eliminada.

Por eso, Messi en Barcelona simboliza lo que su equipo representa como Comunidad. La sociedad de Catalunya defiende a Messi ante todo y afirma que es injusta la eterna comparación con Ronaldo, aunque sea lógico por ser el mejor jugador de su rival, el Real Madrid. Así que, tras perder Argentina contra Francia y Portugal contra Uruguay, la pena se relativizó cuando los catalanes se alegraron por la “eliminación de Cristiano”, más allá de la Selección Portuguesa.

En el último partido de Brasil 2014 contra Alemania, Cataluña también iba por Argentina.
Esta vez (sin la misma suerte de estar en una final), al quedar eliminado Argentina, Portugal y España en el Mundial Rusia 2018 en cuestión de horas, el Banderazo en Barcelona no fue rojo ni azulgrana; fue albiceleste.

El hincha 👕.

A post shared by Vicky Agulla Tagle | Journal 📰 (@vitussss) on Jul 5, 2014 at 10:52am PDT

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here